Derecho Penal. El Derecho penal de las "sociedades occidentales" está sufriendo desde hace algunos años transformaciones fundamentales: tanto la percepción social de la relevancia del delito y del ordenamiento penal como su utilización en los procesos políticos están cambiando. En este contexto, aún más después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, se aprecia la aparición de sectores de regulación (dirigidos a combatir la "criminalidad organizada" y, sobre todo, el terrorismo) en los que estos cambios político-criminales cristalizan en lo que Jakobs ha llamado "Derecho penal del enemigo": normas jurídico-penales en las que ya no rigen principios de garantía y reglas de imputación que suelen postularse como elementos irrenunciables del trato de un Estado de Derecho con los infractores de preceptos penales.